El coronavirus ha sumido al euríbor a 12 meses en la volatilidad. El indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España ha pasado de marcar máximos de casi cuatro años a retomar la senda bajista. En concreto, y tras situarse en mayo en el -0,081%, el nivel más alto desde finales de 2016, la media mensual provisional de junio se sitúa en el -0,147%. Se trata de la cota más baja desde marzo y de la primera caída desde que estalló la crisis sanitaria. 

Ahora bien, este descenso del euríbor a 12 meses no es suficiente como para abaratar de nuevo las hipotecas, ya que el año pasado por estas fechas se encontraba en el -0,19% y hace seis meses, el euríbor se encontraba en el -0,261%. Así, quienes tengan que revisar próximamente las condiciones de su préstamo variable, verán un mínimo incremento de su cuota. Para un préstamo medio, el encarecimiento será de menos de 50 euros anuales. 

¿Y qué podemos esperar para el futuro? La respuesta es que los expertos aplazan al menos a 2022 la posible vuelta del euríbor a terreno positivo, por lo que las cuotas de las hipotecas variables que estén vinculadas a este indicador se mantendrán contenidas como mínimo un año y medio más. No obstante, muchos consumidores están apostando por la seguridad que ofrecen los préstamos para la compra de vivienda a tipo fijo, en las que el hipotecado paga el mismo importe desde la primera hasta la última cuota. En los últimos dos meses, de hecho, el tipo fijo ha sido protagonista en más de la mitad de las nuevas operaciones formalizadas, según los datos del INE.

 

 

 

 

Publicado por Idealista News