Los expertos están convencidos de que los nuevos retos a los que se enfrenta la construcción traerán consigo una reconversión en materia laboral.

Según aseguraron representantes de las administraciones, agentes sociales e instituciones de investigación en unas jornadas convocadas por la Fundación Laboral de la Construcción, más de 4 millones de profesionales del sector deberán reciclar sus conocimientos en los próximos años para poder ser competitivos en el mercado europeo y desenvolverse en materias como la eficiencia energética, que será una de las claves del futuro del ladrillo.

En el caso concreto de España, dos tercios de los trabajadores no están cualificados según Ignacio Pérez de Mier, del Instituto Nacional de Cualificaciones (Incual-Ministerio de Educación),

“Es necesario impulsar y promover la formación especializada en eficiencia energética y energías renovables, sin la que no habrá trabajadores preparados y competitivos en el sector de la construcción para el horizonte 2020 y, por consiguiente, tampoco calidad en la ejecución de obras ni en la rehabilitación de edificios”, insistieron los expertos en la cita.

No podemos olvidar que el propio sector es consciente de que su futuro no pasa por la obra nueva, sino que más bien se asienta en la rehabilitación y las infraestructuras. Dos materias en las que España aún tiene recorrido para acercarse a los niveles de las principales potencias europeas y para cumplir los objetivos marcados en el Horizonte 2020, que incluye que todos los edificios nuevos sean de consumo de energía casi nulo.

En este sentido, Alfonso Luengo, director gerente de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, insiste en la importancia de que “las necesidades formativas de los trabajadores estén alineadas con las necesidades reales que demanda el mercado”.

En la actualidad, aseguran los expertos, el 40% de las empresas del Viejo Continente se encuentra con dificultades para encontrar trabajadores que cumplen con la cualificación y experiencia que necesitan.

«No hay futuro para puestos de trabajo de baja cualificación y los pasos para resolver el problema son, por un lado, crear demanda de mano de obra cualificada, es decir, puestos de trabajo; y por otro, cualificar la mano de obra, puesto que la cualificación por sí sola no crea empleo, aunque sí facilita la demanda ya existente”, opina José Antonio Viejo, director del Área de Formación de la Fundación Laboral de la Construcción.

José Antonio Tenorio, jefe de la Unidad de Calidad en la Construcción del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC-Instituto Eduardo Torroja), por su parte, está convencido de que “la formación será una garantía de la calidad de los proyectos de rehabilitación de edificios, y para ello, hay que invertir en ella, ya que la ejecución muchas veces se hace mal por la falta de formación. No se darán saltos de calidad en rehabilitación sin personas bien formadas».